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Viernes 14 Mayo 2021

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Y por fin disfrutamos de un nuevo Taller de movilidad, salud y urbanismo.

El pasado 18 de marzo tuvo lugar uno de los eventos más señalados en el calendario de la “familia” que forma el proyecto STARS, el Taller de movilidad, salud y urbanismo.

En esta ocasión, por primera vez fue de forma virtual y aunque nos privó del calor de la cercanía, nos permitió llegar a más personas y evaluar in situ la movilidad de diferentes zonas de la ciudad. Distritos tan distintos como Carabanchel, Chamartín,  Usera, Retiro, Hortaleza, Vallecas, Chamberí o Moncloa se sometieron a la lupa de los aprendices más jóvenes en urbanismo.

En total fueron ocho los centros que participaron en el taller, con una participación aproximada de 80 personas en el programa completo, y casi 240 en la parte teórica. Además de los grupos de embajadores de la movilidad, esta vez pudieron asistir varias aulas enteras a la formación. Los  centros de secundaria que asistieron fueron el IES Antonio Domínguez Ortíz, el IES Isabel la Católica, el Liceo Francés, el Colegio San Alberto Magno, el IES Santamarca, el IES San Isidoro de Sevilla, el IES Juan de Villanueva y el Colegio Sagrados Corazones.

  

El taller se dividió en tres partes principales. La primera parte consistió en una ponencia telemática que ayudó a asentar las bases del conocimiento en urbanismo y su relación con la movilidad y la salud. Se enseñó a diferenciar conceptos como la ciudad compacta o la ciudad dispersa y los beneficios ecológicos y sociales de la primera. También se puso de manifiesto los aspectos positivos de la actividad física y de poder desplazarse de manera activa a los lugares importantes del barrio.

Más tarde llegó el momento de pasar a la acción. El alumnado tuvo la oportunidad que salir a la calle para realizar un diagnóstico sobre el modelo urbanístico del barrio que tienen. Los grupos de embajadores y embajadoras de la movilidad afinaron su mirada más crítica para evaluar sus entornos escolares, y así poder proponer mejoras. Prestaron atención a elementos que quizá pasen desapercibidos para el ojo inexperto, como la anchura de las aceras o la elevación de los pasos de cebra. Para poder percatarse mejor de todos estos factores tuvieron que meterse en el papel de diferentes perfiles de los habitantes de la ciudad. Hubo personas que actuaron como niños y niñas de 5 años. Otras asumieron el papel de personas con movilidad reducida o en silla de ruedas. En poco más de una hora pusieron en práctica todos los conceptos aprendidos y demostraron que nadie mejor que sus habitantes para definir las carencias y puntos fuertes de un barrio.

 

Por último, nos volvimos a juntar por videoconferencia para poner en común las conclusiones que cada grupo había extraído de sus paseos. Cada centro señaló sobre el mapa diferentes carencias. En la  escala más detallada se destacaron alcantarillas y aceras rotas que suponen un peligro de tropiezo o vehículos aparcados en las aceras. En relación a aspectos mucho más amplios se señaló la falta de zonas verdes o la excesiva distancia a servicios del barrio. También se pusieron en valor varios elementos positivos de cada barrio como la presencia de centros de ocio destinados a cada edad.

Fue una jornada muy enriquecedora que nos enseñó que la movilidad y el modelo urbanístico de los barrios que tenemos marca y define la calidad de vida de sus habitantes. También nos demostró que la juventud, al menos la que participa en el proyecto STARS, tiene muy claro la ciudad sostenible que quiere y se merece.

 

 

 

 

Movilidad STARS
Movilidad, salud y contaminación